jueves, 26 de marzo de 2020

8. Usted como nutriólogo(a), ¿considera que la dietas progresivas son la metodología adecuada para seguir tratando enfermedades gastrointestinales?

Como sabemos las enfermedades gastrointestinales causan afecciones al estómago o intestino, su origen puede ser por virus, bacterias o parásitos, aunque también se relaciona a ciertos alimentos como posibles causantes de estas enfermedades. Algunos de los síntomas que se presentan son diarreas, vómitos y dolor abdominal, un aspecto importante a considerar durante la enfermedad es la deshidratación y la sensibilidad que tienen los pacientes a diferentes alimentos. Para su tratamiento además del farmacológico, es importante el nutricional por la relación que hay los alimentos y las enfermedades, la dieta debe asegurar que el paciente reciba los nutrientes y líquidos necesarios para ayudar a su recuperación.
Una dieta progresiva hospitalaria es como su nombre lo dice la introducción de la alimentación poco a poco según sea la situación del paciente para no causarle un daño. Está dividida generalmente en 4 o 5 fases:
Líquidos claros: provee líquidos y electrolitos con poca azúcar y limitación de energía, suele durar de 12-48 horas. Indicada para postoperatorio, enfermedad aguda gastrointestinal, inflamación del tubo digestivo, entre otras.
Líquidos completos: aquellos líquidos que pueden pasar fácilmente por un colador, tiene mayor textura y residuo gástrico comparada con la anterior, su duración es a partir del 3 día y hasta el 13. Recomendada en estenosis esofágica, parálisis facial, ausencia de dientes.
Dieta en puré: son aquellos alimentos que han sido licuados o triturados, con una poca cantidad de líquidos dando una consistencia de papilla o pudin, puede durar de 10-15 días.
Dieta blanda: incluye alimentos suaves con algunos trozos pequeños, que requieran poca masticación y no sobrecarguen el aparato digestivo (carnes picadas finamente o deshebradas, pan, maíz, arroz en cantidades limitadas), con una duración de 2-4 semanas. indicada en gastritis, dolores abdominales, postoperatorio y dificultad para masticar sin dientes.
Dieta regular: incluye una variedad total de alimentos, comenzando con aquellos de textura más suave (ejemplo verduras cocidas y después crudas), suele implementarse a partir de la semana 6.
Yo considero que la dieta progresiva es la mejor opción para la alimentación de la persona padeciente de alguna enfermedad gastrointestinal, puesto que al comenzar poco a poca la alimentación comenzando con líquidos, para después aumentar la densidad y cantidad de alimentos y finalmente tener una dieta normal, ayuda a que haya poca estimulación del aparato digestivo y que este se vaya adaptando a los diferentes tipos de preparaciones y cantidades de alimentos, brindando siempre los nutrientes y líquidos que necesite la persona y así evitar problemas como una sobrecarga, aumento de acidez, reflujo o irritación que pueda afectar la evolución de la recuperación de la persona. Incluso creo que si se hiciera sobre la relación de alimentos específicos con las diferentes enfermedades gastrointestinales existentes ya sea como un factor beneficioso para su recuperación o contribuyente al desarrollo de la enfermedad, y así al establecer y demostrar que sí hay una interacción entre ambos, la atención que se les brindaría a las personas podría ser aún más específica y de este modo la recuperación o incluso prevención de este tipo de enfermedades podría aumentar de manera considerable brindando una mejor calidad de vida a las personas.
Referencias: 
Moctezuma V.C, Aguirre V.J. Enfermedades gastrointestinales y hepáticas. Gac Med Méx. [Internet] 2016. [Consultado 23 marzo 2020]; 152(1): 74-83. Disponible en: https://www.anmm.org.mx/GMM/2016/s1/GMM_152_2016_S1_074-083.pdf
Álvarez K., Espitaleta C., Gutiérrez I., et al. Protocolo de manejo nutricional en pacientes con cirugía metabólica., BMI [internet] 2012. [Consultado 23 marzo 2020]; 23(1): 132-139. Disponible en: file:///C:/Users/MIMLK2P/Downloads/110-1058-1-PB.pdf
Rodríguez A.O., Hodelín. H.M, Ortiz G.M., et al. Dietas en las instituciones hospitalarias. MEDISAN. [Internet] 2012. [Consultado 23 marzo 2020]; 16(10). Disponible en: http://scielo.sld.cu/pdf/san/v16n10/san151012.pdf

2 comentarios:

  1. Las dietas progresivas hospitalarias dependen de 4 a 5 fases que se han descrito. En el caso de que el paciente hospitalizado con enfermedad gastrointestinal o post.operatorio, lo ideal es alimentacion con dietas progresivas, dependiendo el total de dias que se encuentre en hospital. Mientras que el paciente ambulatorio con enfermedad gastrointestinal lo idea es una dieta blanda; que ayude a reducir sus molestias como lo son comunmente, reflujo, vomitos, nauseas, ardor, hinchazon o inflamacion, estreñimiento. Aumentando en su dieta habitual la cantidad de fibra, evitar alimentos irritantes, bebidad carbonatadas y aquellos alimentos que produzcan gas.
    Desde mi punto de vista las dietas progresivas son de mayor utilidad en el ambiente hospitalario para cuaqluier paciente postoperatorio. Sin embargo son de gran ayuda para reducir molestias y de gran ayuda para pacientes con enfermedad gastrointestinal.

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  2. Por las razones expuestas tanto de la compañera Mel Quezada como de Arely Martínez es que la población debe recurrir a los profesionales, que son los que guiarán con sus indicaciones.

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