En 1962, Neel introdujo la hipótesis del genotipo ahorrador como un factor predisponente para diabetes mellitus tipo 2 y obesidad, argumentando que las variaciones genéticas, favorables en el pasado en poblaciones cazadoras-recolectoras para enfrentar episodios de hambruna, se han convertido a la fecha en una desventaja, por la gran disponibilidad y abundancia de alimentos. En palabras del mismo Neel: «un genotipo ahorrador se vuelve perjudicial con el progreso».
Este panorama, encontrado en los grupos de cazadores-recolectores que ha sido posible observar en el último siglo, dio lugar a la generación de la hipótesis, la cual es coherente con el marco explicativo de la evolución humana reciente porque propone a dicho genotipo como útil para la supervivencia en condiciones de elevada incertidumbre para obtener alimentos.
En una revisión de la hipótesis realizada en 1998, Neel vuelve a retomar la idea original, manteniendo que la diabetes es causada por genes ahorradores seleccionados como consecuencia de periodos intermitentes de hambruna. Además, trata de apoyar su hipótesis con la obesidad y la hipertensión arterial, otras dos enfermedades relacionadas que comparten algunas de las características epidemiológicas de la diabetes, que están asociadas al surgimiento de la civilización y ocurren en sistemas fisiológicamente adaptados a un entorno alejado de la modernidad y llevados a sus límites por los cambios ambientales, con un inicio gradual y con un componente familiar, apuntando hacia una compleja interacción de factores genéticos y ambientales.
Con lo que nos menciona la teoría, considero que lo ideal sería evitar los períodos largos sin alimentos, así nuestro metabolismo estaría activo en la mayor parte del día, sin generar posibles señales de reserva que perjudican, sobre todo porque la reserva mayormente es de grasas, ya que nos aportan saciedad por más tiempo, y éstas, es muy común que se acumulen en la zona abdominal, como posible consecuencia sería un índice cintura-cadera elevado, generando un riesgo cardiovascular mayor, y como se menciona anteriormente, esta teoría también ayuda para dicha enfermedad crónica. Con ésto, descartaríamos para la mayor parte de la población, el ayuno intermitente como método de reducción de peso, para no generar el efecto adverso, mi método ideal sería incrementar o añadir actividad física, así como una dieta baja en grasas saturadas o de origen animal y comidas recurrentes.
Garduño-Espinosa Juan, Ávila-Montiel Diana, Quezada-García Ana G., Merelo-Arias Carlos A., Torres-Rodríguez Violeta, Muñoz-Hernández Onofre. La obesidad y el genotipo ahorrador. Determinismo biológico y social versus libre albedrío. Bol. Med. Hosp. Infant. Mex. [revista en la Internet]. 2019 Jun [citado 2020 Mar 06] ; 76( 3 ): 106-112. Disponible en: http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1665-11462019000300106&lng=es.http://dx.doi.org/10.24875/bmhim.19000159.
Desde mi punto de vista estoy de acuerdo contigo por el hecho de existir deficiencias de nutrimentos (Macro), en el período gestacional se podría manifestar este como un cambio fisiológico por parte del bebé en quién posteriormente resultaría en alteraciones metabólicas en las diferentes etapas de la vida Por lo tanto, el bajo peso al nacer podría representar cierta susceptibilidad a enfermedades metabólicas. Pero este factor podría ser apaciguado por Actividad Física (ejercicio vigoroso), alimentación completa y equilibrada (reduciendo azúcares simples y grasas de tipo saturadas).
ResponderBorrarEstoy de acuerdo con la respuesta y los puntos que mencionas, la obesidad hoy en día es uno de los problemas de salud públicos que tiene una demanda y un crecimiento alarmante, y una de las hipótesis que intentan explicar este fenómeno esta relacionado con esta teoría,la cantidad de ejercicio realizado debería de estar en consonancia con la cantidad de alimentos ingeridos, y muy importante educar a las personas con la alimentación para educar a nuestro cuerpo.
ResponderBorrarComo bien comentan y es bien sabido, la obesidad es un problema actual de salud pública y tiene bastante coherencia el punto que mencionas sobre evitar periodos largos de ayudo con una constante activación de el sistema para evitar la expresión de estos genes ahorradores que se mencionan
ResponderBorrarAl final, no sólo somos genes ¿cierto? la expresión de los mismos depende del ambiente. Lo mismo el genototipo ahorrador
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