6. Desde la teoría del
genotipo ahorrador, que propone la oxidación disminuida de las grasas como una
ventaja en cuanto al ahorro energético. ¿Cómo puede considerar un nutriólogo
que es posible realmente combatir la obesidad?
La obesidad es la acumulación
anormal o excesiva de grasa como consecuencia de un ingreso calórico superior
al requerido.
Este trastorno se considera
de origen multifactorial en el que participan factores ambientales,
fundamentalmente el aumento en la disponibilidad de alimentos y menores
oportunidades de realizar actividad física, así como factores genéticos.
En los últimos cincuenta
años, la obesidad se ha convertido en un problema de salud pública a escala
mundial; su incidencia ha incrementado de manera alarmante tanto en países en
vías de desarrollo como en países plenamente industrializados. Los países en desarrollo han aumentado tres veces
la prevalencia de obesidad.
Hemos sido diseñados
genéticamente hablando para sobrevivir en un ambiente totalmente contrario al
que vivimos en la actualidad, nuestros genes han sido marcados por la evolución
humana volviéndose cada vez más adaptativos y eficientes para sobrevivir, aun en
las condiciones más adversas.
Pero el ser humano no
siempre vivió en las condiciones en las que vivimos en la actualidad, sino que
la mayor parte de la evolución del hombre estuvo marcada por la escasez
alimentaria, la caza y recolección de alimentos que implicaban elevado gasto
calórico y comida sólo en determinados momentos tras períodos de ayuno, nuestro
genoma carga esta información que no es la que está ahora en la actualidad.
Así que nuestro organismo
fue adaptado para comer todo lo que se pudiera cuando había comida disponible,
es decir, cuando se cazaba un gran animal por ejemplo, a preferir los alimentos
grasos porque eran concentrados energéticamente y nos permitía guardar energía
para cuando no la hubiera y a depositar
todo exceso calórico como grasa para sobrevivir en tiempos de escasez
alimentaria.
Se habla de que la obesidad
entonces ha surgido debido a que las
personas que la padecen cuentan con una predisposición genética que los conduce
inevitablemente a aumentar de peso.
En este enfoque, la
programación biológica de las personas permite explicar por qué algunos
individuos almacenan más reservas de energía que otros y por el lado de los
factores ambientales es el ambiente el que prácticamente los obliga o
condiciona a una mayor ingesta, de mala calidad, la publicidad, las empresas
productoras de alimentos, un mercado distorsionado, el difícil acceso a la
educación, la pobreza, entre otros, son determinantes sociales que conducen
inevitablemente al surgimiento de la obesidad
Una de las hipótesis con las
que se puede entender entender el origen
de esta enfermedad ha sido la del genotipo ahorrador.
Esta idea surge de las contribuciones de
James Van Gundia Neel, la contribución de James Gundia Neel habla,
principalmente, en la aplicación de los principios biológicos y evolutivos
básicos a fin de explicar la variación genética de las poblaciones en su estado
natural, lo cual ha permitido establecer una mejor comprensión de la causalidad
genética.
Este genotipo ahorrador, patrimonio de la humanidad, que nos permitió
sobrevivir en otra época, hoy predispone a la obesidad.
Con este panorama antes
mencionado la mayoría de personas pensarían que vamos a padecer obesidad (por
nuestros genes), pero el ambiente puede ganarle a nuestros genes y así,
nuestros hábitos pueden reducir la exposición genética notablemente.
Nosotros ya tenemos la
predisposición a padecer esta enfermedad, pero existen elementos en la dieta
que ayudan a inhibir factores que
hacen que se presente esta
enfermedad, un claro ejemplo es los ácidos grasos poliinsaturados como el Omega
3 inhiben la producción de síntesis de triglicéridos, esto es una ayuda para
prevenir la obesidad, el tener la producción de triglicéridos, pero si nosotros
consumimos ácidos grasos que inhiben este proceso, claramente seguiremos
teniendo grasas en nuestro cuerpo pero ahora en sentido de poder inhibir la extensión
de estos, otro ejemplo es la cuestión epigenética, que esta regula como los
genes se expresan, con esto podemos saber si una persona puede presentar o no
obesidad.
Yo como futura nutrióloga,
pienso que si se puede combatir la obesidad, aun sabiendo que nosotros ya
tenemos una predisposición a padecerla,
si bien es cierto las personas no solo
somos genes, sino una respuesta entre genes y ambientes, el ambiente es fundamental,
el tener buenos hábitos alimenticios, evitar el consumo de alimentos
industrializados, etc.
Llevar una dieta adecuada
puede ayudarnos a regular como se van a expresar nuestros genes.
Referencias:
Juan Garduño. E, Diana Ávila .M, Ana G.
Quezada, G. La obesidad y el genotipo ahorrador. Determinismo biológico y
social versus libre albedrío. Bol. Med. Hosp. Infant. Mex. Mayo/junio
2019.[consultado 05/03/20]; vol.76,no.3. México Disponible en: http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1665-11462019000300106#B3
Maricarmen Chacín,Joselyn
Rojas,Carlos Pineda , Dalia Rodríguez , Maryluz Núñez Pacheco , María Márquez
Gómez. Predisposición humana a la Obesidad, Síndrome Metabólico y Diabetes: El
genotipo Ahorrador y la incorporación de los diabetogenes al genoma humano
desde la Antropología Biológica,sociedad interamericana de diabetes. Abril
2011. [Consultado 05/03/20]; Vol 1, no 1. disponible en
:file:///C:/Users/Cris/Downloads/predisposicion_humana_1_de_2011.pdf