jueves, 5 de marzo de 2020



6. Desde la teoría del genotipo ahorrador, que propone la oxidación disminuida de las grasas como una ventaja en cuanto al ahorro energético. ¿Cómo puede considerar un nutriólogo que es posible realmente combatir la obesidad?

La obesidad es la acumulación anormal o excesiva de grasa como consecuencia de un ingreso calórico superior al requerido.
Este trastorno se considera de origen multifactorial en el que participan factores ambientales, fundamentalmente el aumento en la disponibilidad de alimentos y menores oportunidades de realizar actividad física, así como factores genéticos.
En los últimos cincuenta años, la obesidad se ha convertido en un problema de salud pública a escala mundial; su incidencia ha incrementado de manera alarmante tanto en países en vías de desarrollo como en países plenamente industrializados.  Los países en desarrollo han aumentado tres veces la prevalencia de obesidad.
Hemos sido diseñados genéticamente hablando para sobrevivir en un ambiente totalmente contrario al que vivimos en la actualidad, nuestros genes han sido marcados por la evolución humana volviéndose cada vez más adaptativos y eficientes para sobrevivir, aun en las condiciones más adversas.

Pero el ser humano no siempre vivió en las condiciones en las que vivimos en la actualidad, sino que la mayor parte de la evolución del hombre estuvo marcada por la escasez alimentaria, la caza y recolección de alimentos que implicaban elevado gasto calórico y comida sólo en determinados momentos tras períodos de ayuno, nuestro genoma carga esta información que no es la que está ahora en la actualidad.
Así que nuestro organismo fue adaptado para comer todo lo que se pudiera cuando había comida disponible, es decir, cuando se cazaba un gran animal por ejemplo, a preferir los alimentos grasos porque eran concentrados energéticamente y nos permitía guardar energía para cuando no la hubiera y a  depositar todo exceso calórico como grasa para sobrevivir en tiempos de escasez alimentaria.

Se habla de que la obesidad entonces  ha surgido debido a que las personas que la padecen cuentan con una predisposición genética que los conduce inevitablemente a aumentar de peso.
En este enfoque, la programación biológica de las personas permite explicar por qué algunos individuos almacenan más reservas de energía que otros y por el lado de los factores ambientales es el ambiente el que prácticamente los obliga o condiciona a una mayor ingesta, de mala calidad, la publicidad, las empresas productoras de alimentos, un mercado distorsionado, el difícil acceso a la educación, la pobreza, entre otros, son determinantes sociales que conducen inevitablemente al surgimiento de la obesidad
Una de las hipótesis con las que se puede entender  entender el origen de esta enfermedad ha sido la del genotipo ahorrador. 

Esta idea surge de las contribuciones de James Van Gundia Neel, la contribución de James Gundia Neel habla, principalmente, en la aplicación de los principios biológicos y evolutivos básicos a fin de explicar la variación genética de las poblaciones en su estado natural, lo cual ha permitido establecer una mejor comprensión de la causalidad genética.
 Este genotipo ahorrador, patrimonio de la humanidad, que nos permitió sobrevivir en otra época, hoy predispone a la obesidad.
Con este panorama antes mencionado la mayoría de personas pensarían que vamos a padecer obesidad (por nuestros genes), pero el ambiente puede ganarle a nuestros genes y así, nuestros hábitos pueden reducir la exposición genética notablemente.

Nosotros ya tenemos la predisposición a padecer esta enfermedad, pero existen elementos en la dieta que ayudan a inhibir factores que  hacen  que se presente esta enfermedad, un claro ejemplo es los ácidos grasos poliinsaturados como el Omega 3 inhiben la producción de síntesis de triglicéridos, esto es una ayuda para prevenir la obesidad, el tener la producción de triglicéridos, pero si nosotros consumimos ácidos grasos que inhiben este proceso, claramente seguiremos teniendo grasas en nuestro cuerpo pero ahora en sentido de poder inhibir la extensión de estos, otro ejemplo es la cuestión epigenética, que esta regula como los genes se expresan, con esto podemos saber si una persona puede presentar o no obesidad.

Yo como futura nutrióloga, pienso que si se puede combatir la obesidad, aun sabiendo que nosotros ya tenemos una  predisposición a padecerla, si bien es cierto  las personas no solo somos genes, sino  una respuesta  entre genes y ambientes, el ambiente es fundamental, el tener buenos hábitos alimenticios, evitar el consumo de alimentos industrializados, etc.
Llevar una dieta adecuada puede ayudarnos a regular como se van a expresar nuestros genes.

Referencias:
 Juan Garduño. E, Diana Ávila .M, Ana G. Quezada, G. La obesidad y el genotipo ahorrador. Determinismo biológico y social versus libre albedrío. Bol. Med. Hosp. Infant. Mex. Mayo/junio 2019.[consultado 05/03/20]; vol.76,no.3. México Disponible en: http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1665-11462019000300106#B3

Maricarmen Chacín,Joselyn Rojas,Carlos Pineda , Dalia Rodríguez , Maryluz Núñez Pacheco , María Márquez Gómez. Predisposición humana a la Obesidad, Síndrome Metabólico y Diabetes: El genotipo Ahorrador y la incorporación de los diabetogenes al genoma humano desde la Antropología Biológica,sociedad interamericana de diabetes. Abril 2011. [Consultado 05/03/20]; Vol 1, no 1. disponible en :file:///C:/Users/Cris/Downloads/predisposicion_humana_1_de_2011.pdf


2 comentarios:

  1. Me pareció muy buena la información y los puntos que mencionas, ya que como dices, es evidente contamos con genes predispuestos a el ahorro de energía y almacén de esta en forma de tejido adiposo, pero un punto muy importante también sería la actividad física ya que en una correcta correlación Dieta-ejercicio se contaría con una calidad de vida adecuada y más prometedora, muy buen aporte cris

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  2. Muy amplia tu información. Muy ciento que somo más que genes

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