domingo, 9 de febrero de 2020


2.- Usted como futuro nutriólog@ ¿Qué estrategias implementaría para prevenir la obesidad?

De acuerdo con la ENSANUT 2018, el 36.1% de la población mexicana de veinte años o más vive con obesidad, por lo tanto, uno de los objetivos principales como futuros nutriólogos debe ser la disminución de esta cifra tan elevada mediante la prevención.

Dicha prevención, desde el área que nos compete, principalmente debe consistir en fomentar hábitos saludables en los pacientes como el aumentar la ingesta de frutas y verduras, preferir cereales integrales, productos lácteos bajos en grasa y disminuir el consumo de alimentos con alto contenido de azúcares y grasas. Así mismo, recomendar la realización de ejercicio (30 minutos diarios o 150 minutos semanales), tomando en consideración las necesidades individuales de cada paciente. Sin embargo, desde mi perspectiva considero que la prevención debe ir más allá de las simples recomendaciones básicas, más bien se debe educar a la población para que ellos mismos tengan un criterio correcto sobre lo que es un estilo de vida saludable que permita reducir los niveles de obesidad existentes hoy en día. Es fundamental iniciar a crear hábitos saludables desde la infancia, incluso desde la lactancia, ya que existe evidencia científica que demuestra que entre más prolongado sea el periodo de lactancia menor es el riesgo de padecer obesidad, es decir,  se considera como un factor protector.

Además, debemos trabajar en conjunto con las diferentes áreas que tienen influencia en el desarrollo de la obesidad, por ejemplo: el núcleo familiar, la industria alimentaria, los medios de comunicación, escuelas y lugares de trabajo. También con el poder legislativo con el fin de crear políticas públicas que ayuden a la prevención.

Referencia:  Prevención, diagnóstico y tratamiento de la obesidad. Posicionamiento de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad de 2016 | Endocrinología, Diabetes y Nutrición [Internet]. [citado el 9 de febrero de 2020]. Disponible en: https://www.elsevier.es/es-revista-endocrinologia-diabetes-nutricion-13-articulo-prevencion-diagnostico-tratamiento-obesidad-posicionamiento-S1575092216301097


7 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo con tu idea de la prevención, es uno de los caminos que mejor resolverían el problema de la obesidad, y sobre todo en las etapas tempranas como la pregestación, el embarazo, los primeros años de vida (lactancia materna y alimentación complementaria) y la infancia. Es indispensable que nosotros como futuros nutriólogos fomentemos hábitos saludables, tenemos que hacer que toda la sociedad participe de estos cambios, trabajar con los padres o tutores de los niños educándolos y guiándolos para mejorar la calidad de la dieta. Como nutriólogos podemos prepararnos para buscar estrategias en diferentes áreas que tienen relación con el desarrollo de obesidad como tú lo mencionas., ya que tenemos la capacidad y formación.

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  2. Comparto tu idea sobre el conjunto de las diferentes áreas para generar apoyo y conocimientos en nutrición a las personas que más lo necesitan, respecto a crear hábitos creo que ese es el punto más importante , que en consulta y tratando con las personas nuestro objetivo principal no sea solo darles un diagnóstico, tratamiento o intervención, sino dejar un hábito bueno en cuestión nutrición en su vida, si hacemos eso con cada persona podemos ayudar significativamente a la morbimortalidad de los mexicanos por enfermedades crónicas

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  3. Y de la obesidad, sobre todo en las nuevas generaciones , para tener menos gente obesa y con sobrepeso

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  4. Buen día, antes que nada, agradezco el comentario. Considero muy acertado el comentario de que la familia debe ser la principal responsable de la alimentación saludable y que parte del problema se inicia desde la infancia, sobre todo desde como se da la lactancia materna.

    Desde mi experiencia me ha tocado la labor de convencer a las mujeres que la alimentación vía seno materno permitirá prevenir enfermedades tanto infecciosas como no trasmisibles en sus hijos. Pero considero que también es un problema el inicio y seguimiento de la alimentación complementaria, debido a que aquí es donde se empiezan los hábitos de alimentación.

    ¿Cómo explicarías a las mamás y papás que una alimentación complementaria mal llevada contribuirá a hábitos de alimentación inadecuados y si estos continúan podrían fomentar el desarrollo de sobrepeso y finalmente obesidad?
    Comentario del Maestro Juan Francisco

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  6. En atención a la solicitud del maestro Juan Francisco...
    Como primer paso, sería dejar claro que la alimentación complementaria es el primer acercamiento que el niño tendrá con los alimentos diferentes a la leche materna, por tanto, es de vital importancia prestar atención a la selección de alimentos para el inicio y desarrollo de esta etapa. Si durante ésta, se acerca al niño a alimentos con densidades calóricas altas y de bajo valor nutritivo, condicionará su gusto y preferencia hacia este tipo de alimentos complicando la introducción de otros, como lo son las verduras. Este hecho no solo tiene repercusiones a corto plazo, más bien, condiciona a que los hábitos alimenticios que pudiera tener por el resto de su vida sean poco saludables llevándolo a desarrollar, sobrepeso y posteriormente obesidad, así como otras enfermedades relacionadas a una mala alimentación.

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  7. Gracias Katia por atender los solicitado por el maestro Juan Francisco

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